evolución política
Triunvirato
 
 


Hacia mediados de 1811, la situaci√≥n general no se mostraba muy favorable al movimiento revolucionario. La terrible derrota sufrida por el Ej√©rcito patriota en la batalla de Huaqui, posibilit√≥ un avance espa√Īol sobre los territorios del noreste.

La Banda Oriental se encontraba sitiada por el ej√©rcito porte√Īo, pero el Virrey, Francisco de El√≠o, que residi√≠a en Montevideo, hab√≠a respondido el asedio con el bloqueo del puerto de Buenos Aires.














Buenos Aires: la Recova, Plaza de la Victoria y el Cabildo



En la ciudad Buenos Aires, los graves peligros que acechaban a las Provincias del R√≠o de la plata, debido a los fracasos militares, fueron utilizados por el Cabildo para promover una campa√Īa de desprestigio contra de la Junta Grande y sobre todo de su presidente, Cornelio Saavedra. Este clima fue aprovechado por el Cabildo para establecer un nuevo √≥rgano ejecutivo, el Triunvirato, en sustituci√≥n de la Junta. Con este cambio institucional, Buenos Aires se aseguraba para s√≠ las riendas de la revoluci√≥n.




Primer Triunvirato

El 23 de septiembre de 1811, el Cabildo erigió un Triunvirato y designó como integrantes a Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso. En carácter se Secretarios fueron elegidos José Julián Pérez, Bernardino Rivadavia y Vicente López y Planes.

La Junta Grande qued√≥ transformada en el √≥rgano legislativo de la nueva administraci√≥n, con el titulo de ‚ÄúJunta Conservadora de los Derechos de Fernando VII‚ÄĚ, en representaci√≥n directa del pueblo de las provincias, dictando leyes que el Triunvirato deb√≠a aplicar.












Bernardino Rivadavia



Las buenas relaciones entre estos dos organismos no duraron m√°s que un mes y la ruptura de tan forzada convivencia lleg√≥ cuando la Junta Conservadora, a trav√©s del dictado del Reglamento Org√°nico pretendi√≥ subordinar al Triunvirato bajo su autoridad. El Triunvirato no estaba dispuesto a aceptar el reglamento y someti√≥ la aprobaci√≥n del mismo al Cabildo, como si una instituci√≥n local estuviera facultada para revisar las leyes dictadas por un √≥rgano de car√°cter nacional como era la Junta Conservadora. No obstante ello, el Cabildo lo declar√≥ ‚Äúnulo‚ÄĚ.

D√≠as despu√©s, el Triunvirato disolvi√≥ la Junta Conservadora e hizo evidente el esp√≠ritu centralista que dominaba en el mismo, y principalmente en su secretario Rivadavia, autor del decreto que establec√≠a su disoluci√≥n cuando afirm√≥ que s√≥lo la ‚Äútolerancia de la Capital les hab√≠a permitido gobernar hasta entonces, pero ahora el Pueblo de la Capital reclamaba la reintegraci√≥n de los derechos que le pertenec√≠an‚ÄĚ.

En ausencia de un poder legislativo, el Triunvirato se autoriz√≥ a s√≠ mismo para dictar todas las medidas que creyera necesarias sin m√°s l√≠mite que su propia prudencia, dictando el denominado ‚ÄúEstatuto Provisional de Gobierno Superior de las Provincias Unidas del R√≠o de la Plata a nombre del Se√Īor Don Fernando VII‚ÄĚ. Toda una novedad ya que ninguna instituci√≥n hab√≠a detentado tanto poder en el R√≠o de la Plata, ni a√ļn las espa√Īolas.












motín de las trenzas



El autoritarismo del Triunvirato qued√≥ a√ļn m√°s patente con la respuesta desmedida ante el ‚Äúmot√≠n de las trenzas‚ÄĚ producido en el cuartel de los Patricios. Este cuerpo militar se sublev√≥ contra su nuevo jefe, el General Manuel Belgrano, quien orden√≥ el corte de la trenza, de all√≠ su nombre, que era un elemento distintivo del soldado patricio. Esta sublevaci√≥n encerraba otra intenci√≥n, el nombramiento de Belgrano como Jefe del Regimiento en reemplazo de Saavedra, no solo porque aqu√©l se encontraba desacreditado despu√©s de su fracaso en la Campa√Īa al Paraguay sino porque los Patricios advirtieron en esto una maniobra del Triunvirato contra su antiguo jefe. La sublevaci√≥n fue brutalmente sofocada y sus cabecillas ejecutados.

Como derivación de este suceso, el Triunvirato expulsó de Buenos Aires a los diputados del interior bajo la acusación de enemigos de la patria por haber instigado contra el gobierno y también, suprimió las Juntas Provinciales que administraban las provincias y las reemplazó por funcionarios nombrados desde Buenos Aires.

Además de los hechos mencionados, el Primer Triunvirato dictó un decreto sobre libertad de imprenta que sustituía al dictado por la Junta Grande por uno de igual contenido. Establecía la libertad de publicar las ideas sin censura previa, el castigo que se impondría en caso de ofender la dignidad de la persona, a los principios de la religión católica o al Estado. También legisló sobre la libertad individual, estableciendo el principio de proceso previo y justo para condenar en juicio penal.

Este Triunvirato reorganizó el sistema judicial, creando una Cámara de Apelaciones en reemplazo de la antigua institución hispánica de la Audiencia, que hasta ese momento había sido integrada por oidores criollos nombrados por los órganos ejecutivos que desde el movimiento revolucionario del 25 de mayo de 1810 se habían sucedido en el gobierno del Río de la Plata.


Segundo Triunvirato












San Martín se embarca hacia Buenos Aires




A principios de marzo de 1812 arribaron a Buenos Aires José de San Martín y Carlos María de Alvear.

Estos j√≥venes criollos que hab√≠an hecho sus primeras armas en Espa√Īa fundaron, entre otros, una sociedad secreta que se llam√≥ Logia Lautaro. Esta logia pose√≠a dos objetivos fundamentales: la emancipaci√≥n de Am√©rica y la implantaci√≥n de un sistema republicano. Ellos ten√≠an la convicci√≥n, y en especial San Mart√≠n -con su acci√≥n lo demostr√≥ a√Īos m√°s tarde- que la independencia requer√≠a de un plan continental, para lo cual primero era necesario terminar con los conflictos internos promoviendo entendimientos que permitieran una mejor relaci√≥n con las provincias y el establecimiento de instituciones pol√≠ticas que superaran el desorden imperante.

Ante los magníficos antecedentes militares que poseía San Martín, el Primer Triunvirato le encargó la formación de un cuerpo especial de caballería que se dispondría para las luchas de la independencia. Así nacieron los Granaderos a caballo.












victoria del Gral. Manuel Belgrano


en laBatalla de Tucum√°n




Hacia fines de septiembre de 1812 la situaci√≥n pol√≠tica en el R√≠o de la Plata hab√≠a aumentado su gravedad y los triunviros fueron responsabilizados por este descalabro, acrecentado a√ļn m√°s su desprestigio y su fama de d√©spotas luego de hacer disuelto la Junta Conservadora y expulsado a los hombres de las provincias.

Finalmente, la suerte del nuevo gobierno ser√≠a sellada por la campa√Īa al Alto Per√ļ, porque la victoria obtenida por Belgrano en la batalla de Tucum√°n ‚ÄĒactuando en desobediencia de las √≥rdenes impartidas desde Buenos Aires‚ÄĒ dej√≥ al descubierto la incapacidad del Triunvirato para dirigir la guerra y un estallido popular pone fin a su mandato.

En la ma√Īana del 8 de octubre de 1812 los Granaderos de San Mart√≠n, apoyados por los j√≥venes de la Sociedad Patri√≥tica, liderados por Bernardo de Monteagudo, exigieron al Cabildo la destituci√≥n del Triunvirato y el llamado a una Asamblea General.

El Cabildo cedi√≥ ante las exigencias de los revolucionarios y nombr√≥ un nuevo Triunvirato compuesto por Juan Jos√© Paso, Nicol√°s Rodr√≠guez Pe√Īa y Antonio √°lvarez Jonte.

Este nuevo Triunvirato reestableció las relaciones con las provincias y promovió la instalación de la postergada Asamblea donde todos los pueblos habían formado el virreinato se reunieran para decidir el futuro de la Nación naciente. El interior del país recibió con entusiasmo la convocatoria a una Asamblea General Constituyente, que finalmente se reunió; iniciando sus sesiones un 31 de enero de 1813.











































































[+] La gaceta anuncia la llegada


del teniente coronel de caballería


don José de San Martín























periodico fundado por


Bernardo Monteagudo en 1812