desde 1900 hasta 1992
la concordancia
 
 

La presión de los políticos en pos de la normalización institucional aumenta paulatinamente. Se prepara con cuidado un calendario electoral, que comenzará con los comicios a realizarse en la provincia de Buenos Aires, el 5 de abril de 1931. El distrito fue elegido por su gravitación y porque se descontaba que en él había de triunfar el partido conservador, que llevó como candidatos de gobernador y vice a Antonio Santamarina y Celedonio Pereda. Las demás elecciones tendrían lugar escalonadamente en las otras provincias.


Ante la sorpresa general, los radicales Honorio Pueyrredón y Mario Guido ganan en Buenos Aires. Sánchez Sorondo renuncia a su cargo. Aunque las elecciones serán anuladas, el gobierno queda herido irremediablemente. Los militares comienzan a retacear su apoyo a Uriburu, procurando disminuir el protagonismo asumido. Aumenta el predicamento de Justo. Ya no están las cosas para acometer reformas al sistema político vigente.


El 25 de abril del año 31, Alvear regresa de Europa convocado por Justo. Se le tributa un recibimiento triunfal y una multitud lo acompaña hasta su hotel. ¿Qué esperan de él Justo y los políticos? Que reorganice el partido radical, depurándolo de yrigoyenistas. Pero, puesto a reorganizar, Alvear no admite discriminaciones. Yrigoyen, que ha sido confinado en la isla Martín García, instruye desde allí a los suyos: “rodeen a Marcelo”.


El 20 de junio se produce una revolución radical en Corrientes. La comanda el coronel Gregorio Pomar, que ha sublevado el 9 de infantería luego de matar a su jefe, el teniente coronel Lino H. Montiel, quien se negara a entregarle la unidad. Simultáneamente, se alza en el Chaco el mayor Manuel álvarez Pereyra. Los revolucionarios exigen elecciones presidenciales inmediatas y, según parece, Justo habría alentado el pronunciamiento. Pero éste fracasa, falto de apoyo en el grueso del Ejército. Pomar se asila en el Paraguay.


Como respuesta al fallido intento, el gobierno dicta un decreto mediante el que dispone que las autoridades electorales no oficialicen listas de candidatos conteniendo nombres de personas con actuación en el gobierno de Yrigoyen o que sean “autores o cómplices” de la revolución correntina. Alvear, Pueyrredón, Martín Noel y José P. Tamborini son notificados respecto a que deben abandonar el país, en un término perentorio.


Los políticos buscan una salida, que consistirá en coincidir tras la candidatura presidencial del general Justo, al que acompañarán dos candidatos a vicepresidente: Julio Roca, conservador, hijo de “El Zorro”, y José Nicolás Matienzo, radical “galerita”, ex ministro de Alvear. A este acuerdo se lo conocerá como la “concordancia”. Y, para oponerse a ella, se produce una alianza demócrata progresista-socialista, que postulará la fórmula Lisandro de la Torre-Nicolás Repetto.


Uriburu ha enfermado y debe apresurar la sucesión presidencial para operarse en Europa. Se realizan las elecciones, no obstante la abstención resuelta por el radicalismo yrigoyenista y, el 29 de octubre de 1931, los Colegios Electorales proclaman el triunfo de Justo-Roca. Matienzo será senador por Tucumán.


El 20 de febrero del 32, Uriburu, en uniforme de gala, entrega el mando a Justo, que viste de civil. Aquél es aclamado por el público al dejar la Casa de Gobierno. Apenas transcurridos dos meses –21 de abril–, el general moría en París.